Supermercados chinos, complicados: ganan menos, sienten la competencia "Express" y varios dueños cambian de rubro

La locomotora asiática parece que no sólo se detuvo, sino que también comenzó a retroceder. A contramano de lo que vino sucediendo durante varios años, en este último tiempo comenzó a ocurrir algo impensado: algunos supermercados chinos, que llegaron a conformar una red de unos 10.000 comercios comenzaron a bajar las persianas y muchos de sus dueños iniciaron un proceso de "readecuación".

Entre las opciones que barajan están las de probar suerte en el interior del país o directamente cambiar de rubro.Muchos han armado las valijas y ya han partido a otras provincias, un movimiento que es observado en el sector como consecuencia de tres factores principales:



La mayor competencia de los formatos "Express" y sus ofertas.

El techo al que parece haber arribado este segmento de actividad.

El enfriamiento de la economía, que redujo su nivel de ventas.



En este contexto, muchos comercios dejaron de ser rentables para los chinos y es así como sus dueños han comenzado a "reinventarse" y mirar hacia otros rubros.

Además, la salida de algunas grandes empresas del ámbito local golpeó de lleno a las marcas propias que en un momento pensaron impulsar. En este sentido, Yolanda Durán, presidenta de Cedeapsa -la principal cámara que aglutina a los comerciantes asiáticos- señaló a iProfesional: "Nosotros teníamos nuestra etiqueta de carne (Corte Dorado) que venía funcionando muy bien. Pero se dio que la brasileña Marfrig vendió Quickfood, que era nuestra proveedora, y ahí nos suspendieron el contrato. Nos pidieron disculpas pero nos dejaron sin carne"."Después, tuvimos otras complicaciones y no pudimos imponer nuestra marca de fideos (Molino Dorado). A las pequeñas empresas que nos acercan productos les cuesta cada vez más llegar a los nichos donde más se vende. Y la gente no se arriesga a comprar un artículo que no conoce o que no tiene promoción", agregó.En paralelo, desde otras entidades asiáticas -como es la Federación de Supermercados y Asociaciones Chinas- también añadieron otra variable que atenta contra la rentabilidad de los comercios: el gran faltante de muchos productos básicos."Los distribuidores y los mayoristas están entregando la mitad de los pedidos que se hacen sobre este tipo de artículos, algo que no ocurre con los Premium", sostuvo un vocero de la organización.

Competencia "Express"La suma de complicaciones derivó en que el nivel de aperturas de comercios disminuya a su mínima expresión: de 30 inauguraciones mensuales que se daban en 2012 ahora, con suerte, se observan 5 por mes y en zonas marginales."Hubo una expansión muy grande, se llegó a unos 10.000 puntos de venta abiertos. Pero todo cambió en este último año. La rentabilidad del negocio mermó y las grandes cadenas empezaron con aperturas muy agresivas", afirmó Miguel Calvete, referente del supermercadismo oriental.El empresario expuso como ejemplo la compra de los 130 locales de Eki a manos de Carrefour, que desembolsó $240 millones para sanear el pasivo de una empresa que estaba concursada desde noviembre de 2011. Durante 2013 principalmente, la cadena francesa comenzó a darle mucho mayor impulso al formato de cercanía "Carrefour Express" y esto afectó fuertemente a los súper chinos.Otro hecho de relevancia fue la compra del 38% de las acciones de Jumbo Retail Argentina por parte del grupo chileno Cencosud, lo que derivó en el desembarco de la firma en el conurbano. En simultáneo, los supermercados orientales también sienten de lleno el impacto por el aumento de los costos.Fuentes del sector aseguran que, por ejemplo, con el quite del subsidio a la energía hay autoservicios que reciben facturas de hasta $10.000 y que los valores de los alquileres también aumentaron el último año por encima del 20 por ciento.Reingeniería orientalDurán, de Cedeapsa, sostuvo a iProfesional que el freno que muestra el supermercadismo asiático ha originado que muchos orientales estén en vías de retirarse del negocio para ir en busca de nuevos horizontes.En esa dirección, la representante destacó las inversiones que, bajo el asesoramiento de Cedeapsa, vienen haciendo de forma silenciosa en el sector del ladrillo en el interior de la Argentina."Por ejemplo, en Mar del Plata, los supermercadistas chinos ya construyeron tres edificios. Ahora se están evaluando más proyectos en otros lugares turísticos del país", sostuvo.Y dio pistas de eventuales nuevos cursos de acción: "El sector de la hotelería también es muy interesante, ya que ofrece buena rentabilidad"."En este momento se están evaluando proyectos inmobiliarios en Misiones. La idea siempre es optimizar recursos. También hay propuestas para avanzar en el sur del país. Por ejemplo, en Bariloche, en donde podrían avanzar con la instalación de hoteles", agregó.Según Durán, cada vez más asiáticos colocan sus fondos en obras en boca de pozo, aunque también "están quienes han avanzado en emprendimientos en el rubro alimentos e indumentaria"."Otro grupo importante se está inclinando por el campo. Están comprando tierras e instalando granjas. Son muy activos en lo que hace a cría de cerdos o gallinas. En este momento en Argentina deben vivir unos 80.000 chinos y muchos de ellos se insertaron en distintos rubros de la economía", aseguró.¿Precios baratos? A la par de este cuadro de enfriamiento del supermercadismo oriental, sus actores también afrontan el menor protagonismo de uno de los atributos más destacados por los clientes: los precios bajos.Es que tras el congelamiento que impuso el Gobierno, muchos de los artículos básicos que ofrecen superan a los que ofrecen en las grandes superficies.En ese sentido, un relevamiento concretado en el interior del país dio cuenta de que -comparados los valores de más de 50 productos- comprar en los súper chinos hoy es un 4% más caro que hacerlo en cualquier otro tipo de comercio del mismo ramo.Los artículos con valores más elevados en los locales asiáticos fuera de Buenos Aires son la harina (21%), aceite (45%) y galletitas (hasta 53%).En productos de limpieza y tocador las grandes cadenas ofrecen, en líneas generales, mejores precios, hasta un 20%. Y esto alcanza a productos de todo tipo como afeitadoras, papel higiénico, repelentes o lavandina.El rubro lácteos es en el que se observa mayor similitud, con una diferencia de apenas 0,60% a favor de las grandes cadenas. En los chinos está más cara la leche (9,8%) y el queso rallado (11%).

A diferencia de los grandes supermercados, los comercios asiáticos no tienen ofertas disponibles ni la gran variedad de marcas que muestran sus "colegas". Otro inconveniente es que en muchos productos no están publicados los precios. Una de las razones es que son remarcados con mayor frecuencia.

Respaldo a MorenoPese a destacar los inconvenientes que sufren los empresarios chinos por el contexto económico, desde Cedeapsa no dudan en apuntalar el trabajo que el polémico Guillermo Moreno lleva adelante en la Secretaría de Comercio Interior.Así, Durán aprovechó la ocasión para cuestionar su procesamiento formulado por el juez federal Claudio Bonadio, por el delito de "abuso de autoridad" tras haber aplicado una multa a la consultora Finsoport."Hace cinco años que concurro a las reuniones que Moreno convoca para las cámaras de venta al consumidor final y nunca cometió ese acto por el que se lo acusa", dijo la empresaria."Conmigo ha tenido discusiones porque en una mesa se tiran los problemas que pasan en el sector, pero nunca se puso enérgico ni prepotente", dijo. Para luego afirmar: "Procesarlo me parece fuera de lugar", concluyó.


Cargando...
 
Cotizaciones recientes
Símbolo Precio Variación % Cmb 
Los teletipos visualizados más recientemente aparecerán aquí automáticamente si escribís el teletipo en el campo "Ingresar símbolo/compañía" en la parte inferior del módulo.
Debés habilitar las cookies del navegador para ver tus cotizaciones más recientes.
 
Iniciá sesión para ver las cotizaciones en tus portafolios.