Reeditan "pautas eneras", la resurrecion despues del fuego

Buenos Aires, 6 de enero (Télam, por Milena Heinrich).- La reedición de "Pautas Eneras", del escritor Rodolfo Braceli, cuya primera publicación fue censurada, prohibida y quemada por el gobierno de facto de Jose María Guido, vuelve con la poesía fresca y vital de un joven mendocino, que cincuenta años después arremete contra el fuego del olvido.

Nacido en junio de 1962, el "librito", como afectuosamente lo llama Braceli, fue editado por una Biblioteca Pública de Mendoza en la Argentina de junio 1962, luego de la caída de Arturo Frondizi. Los poemas veinteañeros reunidos en unos 300 ejemplares fueron prohibidos antes de ser distribuidos: 70 de ellos fueron rescatados por el autor y permanecieron en su más íntimo poder.

"La primera razón de esa censura con fuego es la imbecilidad, el cretinismo ideológico de unos seres humanos civiles, funcionarios de una dictadura militar en una provincia ultraconservadora que, a lo largo de las décadas, se ha convertido en el emporio de las derechas. En aquella mi Mendoza natal hay derechas para todos los paladares, hasta con gusto a frutilla", dispara Braceli a Télam.

Según el autor, "Pautas Eneras" fue destruido porque los poderes de aquella Argentina "estaban escandalizados por mis `irreverencias religiosas`, mi `nihilismo exasperante`, mi `meada a la intemperie´, porque hablaba de Jesucristo con total confianza refiriéndome a cuando era pendejito".

El también ensayista, dramaturgo y periodista ejemplifica: "Escandalizados porque en algún poema decía: `Dios está viejo./ ¡Que venga el hermano, entonces!/ -el hermano menor, se entiende-/ porque decididamente,/ Él no está para los presentes trotes.// Por lo demás -señor Juez-/ América latina/ reclama un Dios/ con paciencia, / y en lo posible/ de su misma generación`".

Coeditado por Capital Intelectual y el diario provincial Jornada, el libro reúne los poemas originales y dos textos largos actuales "La condición humana del fuego" y "Los traspapelados de siempre", que "incluyen pequeñas historias sobre tantos que padecieron el fuego y tantos que, además fueron quemados por el inclemente fuego del olvido", cuenta.

Con esos textos, explica, "quise salirme de lo personal y rescatar nombres y sucesos. Lo que le pasó a mi librito y a mí, al fin y al cabo es una anécdota, una mera hilacha en un tejido abrumador. No podemos, no debemos olvidar que en nuestra patria siempre idolatrada, desaparecieron sin siquiera sepultura, treinta mil humanos. Cada uno fue como un libro quemado. Pero de carne, hueso y sueños".

Estos poemas adolescentes, que ametrallan contra las injusticias, descubren al amor, navegan por dispares sentimientos y se encolerizan con lo establecido, jamás imaginaron "semejante despelote y menos que los quemaran en el playón de la Casa de Gobierno". Es que, como ahora, el escritor asegura que "escribía y después me daba cuenta. No `fabricaba ´los poemas" "A la distancia veo que no caí en la tentación de la metáfora a rajacincha, ni claudiqué al lenguaje poeticudo. Escribía sin mirar a quien, con el candor del que siente que lo que escribe se escribe por primera vez y por última vez. Con casi una treintena de libros publicados, ese candor adolescente no me abandona".

Dividido en cuatro apartados "Aquel adolescente", "Cotidiana", "El mundo se va y nosotros, la gran flauta, todavía en pañales" y "El espectador de esto", el libro concentra las primeras reflexiones poéticas de un autor ya coronado, con títulos traducidos a varios idiomas, de los que se destacan "Perfume de gol" y el "Último padre", entre otros.

Este hombre, que dice escribir como respira ("si no respiro, reviento. Si no escribo, reviento. Entonces escribo, es decir, respiro"), no duda: "En mi vida he tenido varias prohibiciones, como tantos; nada del otro mundo en esta patria idolatrada gobernada por décadas por milicos y obsecuentes pulpos medio de descomunicación y Mesas de enlace que se creen dueños del ser nacional y de la escarapela".

"Durante seis años -descarga Braceli- estuve exiliado adentro. Nada de otro mundo, inconvenientes de rutina en este mapa que casi desaparece del mapa, a partir de la desnucación de la condición humana de 1976 y del exterminio de la industria, los ferrocarriles, YPF, de la década del 90, cuando se vendieron las joyas de la abuela y la abuela también".

Por eso, el libro reeditado por tercera vez en este presente, luego de cincuenta años, es una celebración de la democracia, una celebración "que incluye la exaltación de otros fuegos hacedores de vida..." "Al sagrado fuego que en las panaderías le da semblante al pan. Al fuego de un poeta que no necesitó ser poeta para ser poeta, Nicolino Intocable Locche, el único torero sin banderillas. Al fuego de las porfiadas madres abuelas de Plaza de Mayo, que nos enseñan la obligación de la esperanza y el optimismo de la memoria", resume. (Télam).- mh-jg-mag 06/01/2013 13:52


Cargando...

YAHOO FINANZAS EN FACEBOOK

 
Cotizaciones recientes
Símbolo Precio Variación % Cmb 
Los teletipos visualizados más recientemente aparecerán aquí automáticamente si escribís el teletipo en el campo "Ingresar símbolo/compañía" en la parte inferior del módulo.
Debés habilitar las cookies del navegador para ver tus cotizaciones más recientes.
 
Iniciá sesión para ver las cotizaciones en tus portafolios.