Paraguay y México mencionan el caso argentino en sus emisiones de bonos

Cualquier país que emita deuda –y enfrente la incómoda pero siempre concreta eventualidad de no poder pagarla– abraza por estos días una ambición modesta: no terminar como la Argentina. El monumental canje que orquestó el país y la mediática y enrevesada batalla legal que le siguió, –hoy en boca de todos, ante un posible fallo pro-buitre– puso en guardia a muchos emisores que ya no se sienten a salvo de un ataque holdout “a la argentina”.

Paraguay, que acaba de debutar con su primer bono internacional, fue incluso al extremo de plasmarlo en el prospecto de emisión, donde advierte a sus potenciales inversores sobre el caso NML vs Argentina.

“Fallos recientes en la corte de Nueva York crean incertidumbre sobre el significado de la cláusula de trato igualitario y podrían reducir u obstaculizar la capacidad de los emisores soberanos de reestructurar su deuda”, consignan. “No podemos predecir cuándo ni qué forma adoptará la decisión final de la apelación.

Dependiendo de su alcance, el fallo podría complicar o impedir futuras reestructuraciones de deuda soberana y el manejo de deuda en distress a no ser que los emisores obtengan el consentimiento requerido de los bonistas de acuerdo a las cláusulas de acción colectiva, como las que contienen estos bonos”, apuntan.

Casi como una sombra de mal augurio, la misma advertencia se repite en otras dos emisiones recientes. Es el caso de México, con la reapertura del bono con vencimiento en 2044, y la colocación de Colombia de un título que vence en 2023, ambos bajo jurisdicción de Nueva York.

Las reservas que esgrimen Paraguay y México se vuelven más justificadas a la luz de otro dato: comparten como asesor legal al mismo estudio que defiende a la Argentina: Cleary Gottlieb. Una curiosidad: pese a los reparos que manifiestan, todos los contratos replican sin modificación alguna la misma fórmula pari-passu que dejó a la Argentina a merced de los buitres.

Europa quiere inmunizarsePero no sólo en América latina aparecen muestras de inquietud ante el caso argentino. De hecho, en Europa ya se debate cómo inmunizarse ante un asalto de bonistas díscolos. Sobre todo ante la frágil situación de Chipre, que acaba de celebrar elecciones y espera ansiosa la llegada de un rescate.

La propuesta viene rubricada por dos gurúes de las reestructuraciones: Mitu Gulati, profesor de la Duke University School of Law y Lee Buchheit, abogado estrella de Cleary Gottlieb. Sí, la misma dupla que ideó el modelo de canje griego y que ahora sugiere modificar el tratado europeo que creó el fondo de rescate (European Stability Mechanism) para proteger a los países que deban reestructurar de un embargo de activos. Algo así como cubrirse de un “efecto Fragata”.

En un paper que firman junto con Ignacio Tirado, de la Universidad Autónoma de Madrid, y que presentaron hace pocos días en una conferencia en Chipre, explican que Grecia contaba con una ventaja que no comparten otros: el 93% de sus bonos estaba gobernado por ley doméstica, lo que permitió una enmienda para insertar en forma retroactiva –algo inédito hasta el momento– cláusulas de acción colectiva que minimizaran el problema holdout.

"Así y todo, quedaron unos 6.000 millones de euros afuera en manos de bonistas que en su mayoría ya recibieron el total de lo que reclamaban. “Era más sencillo eso que defaultear y enfrentar un litigio. Nadie está ansioso por traer a la Argentina al corazón de Europa"”, dijo Buchheit.

Un acuerdo similar ya se había implementado en Irak en 2003 cuando el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que prevenía el embargo de los activos petroleros del país. Incluso protegía los ingresos de las ventas de crudo y las cuentas bancarias a las que se dirigieran esos flujos. Así, Irak negoció una quita nominal del 80% sobre un stock que había alcanzado u$s 140.000 millones en la era Hussein. Al acuerdo con el Club de París, siguió un canje de u$s 21.000 millones con bonistas privados. Casi no hubo holdouts.

La idea de modificar el tratado europeo para evitar embargos retoma además gran parte de las premisas del esquema propuesto en 2002 por el FMI (“Sovereign Debt Restructuring Mechanism”), una suerte de Chapter 11 voluntario para países que emula el régimen del mundo corporativo y que busca garantizar cierto orden en medio de la bancarrota. Una idea que naufragó en su momento por la oposición de Estados Unidos. El default nunca es agradable. Quizás tampoco pueda ser realmente ordenado. Pero así como la Argentina se mira con espanto en el espejo venezolano, muchos emisores hoy ven en la pesadilla holdout que enfrenta el país la confirmación de que los default soberanos necesitan sus reglas. Y necesitan, sobre todo, una fórmula para espantar a los buitres.

 


Cargando...

YAHOO FINANZAS EN FACEBOOK

 
Cotizaciones recientes
Símbolo Precio Variación % Cmb 
Los teletipos visualizados más recientemente aparecerán aquí automáticamente si escribís el teletipo en el campo "Ingresar símbolo/compañía" en la parte inferior del módulo.
Debés habilitar las cookies del navegador para ver tus cotizaciones más recientes.
 
Iniciá sesión para ver las cotizaciones en tus portafolios.