Gobierno sondea ya a bonistas ante un eventual canje

Aplicando la diplomacia y conteniendo el sigilo, el Gobierno hará hasta febrero un sondeo con algunos bancos de inversión para conocer cuál sería el interés real de parte de los holdouts para acceder a un nuevo canje de deuda, en las mismas condiciones de 2010; llamado al que no ingresaron. Las tres entidades a contactar serían el Deutsche Bank, el Citibank y Barclays, las mismas que en su momento llevaron al Gobierno la propuesta de reabrir el canje cerrado en 2006, al garantizarle al Ejecutivo que conseguiría sumar no menos de 10.000 millones, meta que consiguieron, llevando el resultado final del llamado a un 92,4% de aceptación de la reestructuración de la deuda argentina contra un 75% que se había logrado en el primer canje.

Se sabe en el Ministerio de Economía que ahora la situación es diferente y que estas entidades, más otras de similar característica que operan en el sistema financiero internacional, no tienen entre sus clientes tenedores de bonos argentinos aún en default o en su cartera particular. Más bien habría que ir a buscar estos holdouts en dos grupos bien diferenciados: el que componen los particulares y el de los fondos buitre. Los casi u$s 6.000 millones en total que se estima quedaron fuera de los dos canjes de deuda, se dividirían en unos u$s 1.500 o 2.000 millones en particulares, y otros 3.000 a 4.000 millones de dólares en poder de los diferentes fondos buitre, comenzando por el NML Elliott, el Aurelius, el Olifant, el ACP Master y el NM Ltd de Kenneth Dart, entre otros. Se descarta que éstos no ingresarán a ningún llamado y que continuarán litigando en todos los tribunales posibles. Lo que se busca es que parte de los otros bonistas sí considere ingresar en el llamado y lograr no menos de 1.000 millones de dólares más y superar la meta psicológica del 95% de aceptación de la reestructuración de la deuda argentina. Si los sondeos son positivos en este sentido, luego el Ministerio de Economía de Hernán Lorenzino habilitará a los abogados del estudio Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton a avanzar sobre la Cámara de Representantes, para asegurarles a los jueces del tribunal, antes del 27 de febrero, que efectivamente la Argentina está en condiciones de una reapertura del canje y que si se habilita esta posibilidad, el llamado puede ser exitoso ya que hay garantías de aceptación de parte de los holdouts.

La tarea de sondear la situación de los tenedores de estos entre u$s 1.500 o 2.000 millones no es fácil. De por sí se trata de tenedores de títulos públicos en default que no aceptaron los dos llamados anteriores. Algunos por apostar a algún tipo de resolución judicial a favor de los fondos buitre, otros por haber heredado o comprado los bonos y algunos simplemente porque prefirieron esperar. De hecho, en el juzgado de Thomas Griesa, al tratar el caso de Elliott que a fines de noviembre llevó al juez norteamericano de primera instancia a fallar en contra del país y ordenar el pago del 100% de la deuda al contado, acompañaron la presentación contra el país unos 15 bonistas particulares con nombre y apellido. Será tarea de los bancos de inversión identificarlos (muchos de ellos son argentinos que litigan en los Estados Unidos) para conocer su opinión ante un eventual tercer proceso de canje de deuda.

La tarea de los tres bancos internacionales, y cualquier otro que se sume al mandato, deberá ser rápida y sigilosa. Sólo queda menos de dos meses para completar el proceso y enviar algún tipo de respuesta al Ministerio de Economía.

Hay otros interesados que podrían sumarse a los sondeos de inversores aún en default con la Argentina. El fondo Fintech, del mexicano David Martínez, exbuitre hoy aliado al Gobierno de Cristina de Kirchner, les aseguró a funcionarios argentinos que está dispuesto a hacer un sondeo, y que incluso podría adquirir bonos de los inversores que quisieran desprenderse de estos papeles. Esta intención, quizá a pérdida por parte del fondo, estaría ligada en realidad a otros negocios que la firma del excéntrico mexicano quiere encarar en el país.

Fintech además tiene intereses particulares para que la Argentina gane la pulseada contra los fondos buitre en los tribunales de Nueva York. Martínez mantiene una sórdida disputa de casi siete años con Paul Singer, el dueño del fondo buitre Elliott, por cuestiones casi personales y ligadas a inversiones cruzadas que ambos se disputan en Estados Unidos y México. El mexicano tiene un aliado en esta batalla: el también exfondo buitre para la Argentina Gramercy, del millonario norteamericano Robert Koniesberguer. Gramercy y Fintech fueron los dos fondos de inversión que voluntariamente presentaron escritos ante la Cámara de Apelaciones para que se acepte la propuesta del Gobierno argentino.


Cargando...
 
Cotizaciones recientes
Símbolo Precio Variación % Cmb 
Los teletipos visualizados más recientemente aparecerán aquí automáticamente si escribís el teletipo en el campo "Ingresar símbolo/compañía" en la parte inferior del módulo.
Debés habilitar las cookies del navegador para ver tus cotizaciones más recientes.
 
Iniciá sesión para ver las cotizaciones en tus portafolios.