Gobierno aumenta tarifas por política energética

El aumento en las tarifas de gas y luz que rige desde el 1 de este mes, que reconoce implícitamente que los cargos bajos generan servicios deficitarios, apunta, según el Gobierno, a resolver obras urgentes en las redes de distribución eléctrica de Capital Federal y Gran Buenos Aires y a extender el servicio de gas en varias regiones del país.

Ayer el vocero del Ministerio de Planificación, Horacio Mizrahi, sostuvo que este diario, «parece el abogado defensor de las empresas energéticas» debido a que «tiene exactamente el mismo discurso que ellas», al cuestionar a través de un cable de Télam una nota publicada en este diario sobre las tarifas. Según señaló, «el artículo es un compendio de mentiras e inexactitudes con las que el diario asume el rol de vocero y defensor de las empresas». También dijo que «una de las falsedades de la nota es que la creación de un monto fijo en las facturas, anunciada el viernes, podría ser considerada ilegal, lo cual de ninguna manera es cierto, ya que se trata de un mecanismo previsto en las actas acuerdo que las compañías suscribieron con el Estado nacional en el marco de la renegociación de los contratos, que contaron con la aprobación del Congreso nacional». Por último, el vocero señaló que tampoco son ciertos los valores de consumo promedio que se mencionan en el artículo y reiteró que para el 72% de los hogares el monto será de 5 pesos por mes en electricidad y de 7 pesos en gas».

Los primeros párrafos del cable apuntan a explicar por qué el aumento dispuesto por el Gobierno no alcanza o, dicho de otra forma, faltan otros aumentos para mantener dentro de ciertos límites los subsidios del Estado y para que YPF, en primer lugar, sea una empresa viable. Con relación a las posibilidades de un cuestionamiento judicial por crearse un nuevo cargo en las tarifas, fueron explicitadas durante el fin de semana por entidades de consumidores considerando los términos del anuncio, aunque todavía faltan las resoluciones. Por último, con respecto al impacto en las facturas de los usuarios, para la mayoría de los bimestres el aumento en la luz va a recaer en los valores más bajos, pero tal como se explicó en la nota de ayer, para un consumo de verano en el caso de un hogar con dos aparatos de aire en uso, la suba oscilará entre 50 y 75 pesos más IVA.

Pero la decisión no resuelve otros problemas pendientes que implicarán otras subas en las facturas, aunque todavía no pueda hablarse de fechas concretas.

Lo que falta es:

Resolver el problema del precio del gas en boca de pozo que perciben las petroleras. El titular de YPF, Miguel Galuccio, explicó al presentar el plan estratégico de la petrolera que con los actuales valores no podrá aumentarse la producción en nivel suficiente para bajar las importaciones. Dijo que había que pensar en un precio más alto para la industria con el criterio de que usar combustibles alternativos en el invierno cuando falta gas les termina resultando más caro. El Gobierno encara actualmente una negociación con YPF y otras productoras para incrementar la producción de gas en el invierno de 2013, que tendría como contrapartida una suba en el valor del gas incluido en las facturas, por lo menos en las de industrias y grandes comercios. La posibilidad de que YPF obtenga un socio financiero o petrolero para explotar las reservas de Vaca Muerta también está pendiente de una decisión sobre lo que se pagará por el gas que se obtenga.

Decidir el precio mayorista de la energía, que está en las facturas eléctricas de todo el país, aunque subsidiado para la mayoría de los usuarios. Este valor se ajustó por última vez en noviembre de 2011, cuando empezó el plan de quita de los subsidios. Sólo los que no están más subvencionados pagan el precio pleno de la energía. El Gobierno decidió mantener por ahora los subsidios como están, pero el precio mayorista de la electricidad debería tener otro ajuste para contemplar los mayores costos acumulados en el año, como por ejemplo en los salarios y en el precio de los combustibles como el gasoil y el fueloil, que se usan cuando falta gas entre mayo y septiembre aproximadamente. Si hubiera una suba en el valor mayorista de la energía regiría sólo para el reducido núcleo de los no subsidiados, pero para la gran mayoría quedaría claro en las facturas cuál es el precio verdadero de lo que se está consumiendo. Un incremento de esta naturaleza no beneficiaría a las empresas generadoras, porque el precio que éstas perciben es fijado por el Gobierno, pero aliviaría el gasto del Estado, aunque sea sólo vigente para los sectores considerados de mayor poder adquisitivo.

Fijar una remuneración para las distribuidoras Edenor y Edesur que cubra los gastos corrientes de estas empresas. Si el aumento decidido ahora se destina a obras, no alcanza para que esas prestadoras paguen en su totalidad la energía que distribuyen. Hasta ahora, Cammesa, la empresa controlada por el Estado que opera el despacho eléctrico, permitió desde julio que Edesur tomara préstamos de esa entidad para pagar parcialmente la electricidad. Edenor fue intimada a pagar lo que debe de octubre y todavía no lo hizo. Lo que esas empresas no pagan es más gasto para el Estado, porque con lo que se recauda de las distribuidoras se paga a las generadoras y como no alcanza, se cubre con dinero fiscal. Cuanto menos pagan las distribuidoras, más gasta el Estado.


Cargando...

YAHOO FINANZAS EN FACEBOOK

 
Cotizaciones recientes
Símbolo Precio Variación % Cmb 
Los teletipos visualizados más recientemente aparecerán aquí automáticamente si escribís el teletipo en el campo "Ingresar símbolo/compañía" en la parte inferior del módulo.
Debés habilitar las cookies del navegador para ver tus cotizaciones más recientes.
 
Iniciá sesión para ver las cotizaciones en tus portafolios.