¿Cuáles son las penalidades previstas para los responsables de accidentes de tránsito?

Los accidentes de tránsito son una de las mayores causas de muerte de las personas menores de 30 años. 

En la República Argentina se produjeron durante 2012 unas 7.485 defunciones por este motivo teniendo en cuenta los fallecidos en el hecho o como consecuencia de él, hasta 30 días posteriores al siniestro.Esta medición responde al criterio internacional más generalizado para la obtención de las cifras que consiste en las últimas disponibles de procedencia policial o municipal.La provincia de Buenos Aires es el lugar donde más muertes se produjeron, totalizando 2.452 junto con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En segundo lugar aparece la provincia de Santa Fe, con 652. En promedio, pierden la vida 21 personas por día en accidentes de tránsito o casi una por hora.A pesar de que estos números pueden erizar la piel de más de uno, se considera que la utilización de este medio de transporte es de gran utilidad.Por ello, se acepta la circulación vehicular pero bajo ciertas pautas que fijan lo que se conoce como riesgo permitido que posibilita, en cada caso, determinar si se ha infringido el deber de cuidado.Por consiguiente, si se maneja dentro de los límites del riesgo que la comunidad tolera y, sin embargo, el resultado no deseado se concreta, ello no implicará reproche penal.Falta de acciónHace pocos días, se dio a conocer el caso de un taxista que ocasionó un accidente en la intersección de las calles Santa Fe y Uruguay, en la ciudad de Buenos Aires, que le costó la vida a una joven de 22 años. El conductor está acusado de "homicidio y lesiones culposas".En su defensa afirmó que en el momento del hecho sufrió una descompensación, producto de la diabetes que padece. Sin embargo, en las imágenes de las cámaras de seguridad de la CABA se puede ver cómo esquiva a un auto luego de atropellar a la joven.En este caso, técnicamente, el abogado del taxista plantea que su defendido sufrió un cuadro de diabetes, lo que le impidió tener control de la situación, lo que en el derecho penal se conoce como falta de acción.Desde ese punto de vista, la acción se define como una conducta voluntaria que consiste en un movimiento de su organismo destinado a producir cierto cambio, la cual debe exteriorizarse.Se considera que no hay acción si ese obrar no depende del que lleva a cabo esta conducta ilícita. Por ejemplo, no hay delito si el que causó el daño actuó en estado de inconsciencia (situaciones ajenas a lo patológico como sonambulismo, hipnotismo) o impresión paralizante (el sujeto no pudo actuar oportunamente y adecuadamente por una intensa impresión física (deslumbramiento, por ejemplo) o psíquica.Estas perturbaciones deben estar en el momento del acto, es decir, anular totalmente el conocimiento y la voluntad del autor en ese momento. Si es parcial, es atenuante.

Qué dice el Código Penal argentinoGabriel Iezzi, abogado del estudio Iezzi & Varone, explicó que en el Código Penal argentino, "el artículo 84 estipula que será reprimido con prisión de seis meses a cinco años e inhabilitación especial, en su caso, por cinco a diez años el que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo, causare a otro la muerte". El mínimo de la pena se elevará a dos años si fueren más de una las víctimas fatales, o si el hecho hubiese sido ocasionado por la conducción imprudente, negligente, inexperta o antirreglamentaria de un vehículo automotor".

Este artículo fue modificado y la pena resultó "endurecida" el 28 de octubre de 1999, a partir del caso Sebastián Cabello.En la Argentina, "salvo que se considere que el imputado corre peligro de fuga o tenga intenciones de entorpecer la causa, el juez no está obligado a encarcelarlo previamente", agregó."La condena muy rara vez resultará de cumplimiento efectivo. Al tiempo de resolver la situación procesal del imputado, si decide su procesamiento, dicha providencia ordenará la libertad provisional del ahora procesado, por cuanto estima que finalmente procederá una condena de ejecución condicional no privativa de la libertad, lo que de hecho así ocurre", remarcó.Esto sucede porque la ley procesal penal argentina basa su andamiaje en el sagrado 'principio de inocencia', por el que toda persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario, tornando plenamente operativos los beneficios de 'exención de prisión' y 'excarcelación'."Ya al hablar de "accidente de tránsito", se puede advertir que, precisamente por tratarse de un accidente, en principio, hay una figura culposa", explicó el especialista Cristian Cúneo Libarona."La característica esencial del delito culposo es que el autor no deseó provocar el resultado obtenido, como lesiones o muerte". En estos casos, el reproche penal se basa en que el hecho fue consecuencia de una infracción al deber de cuidado.

El experto señaló que hay tres elementos básicos que deben presentarse en una conducta culposa.- Infracción al deber de cuidado.- Resultado típico (es decir, que la figura esté estipulada en el Código Penal).- Que éste haya sido consecuencia de aquella infracción."Si falta alguno de éstos elementos por más desgraciado que haya sido el accidente de tránsito, no habrá responsabilidad penal", explicó.Para determinar si el responsable infringió el deber de cuidado hay que comparar la acción realizada con la que, teniendo en cuenta las particularidades del caso, debió haber realizado conforme lo impone el riesgo permitido, los reglamentos y la lex artis (si el agente se comportó tal como las prácticas usuales desarrolladas para la circulación de vehículos lo indicaban)."Precisamente los reglamentos y la lex artis son los que, teniendo en cuenta el caso en concreto, habrán de determinar si el agente se comportó dentro del riesgo permitido o, si por el contrario, infringió el deber de cuidado", detalló Cúneo Libarona.Los reglamentos tienen por objeto evitar que el peligro que implica la actividad se traduzca en daño."No todas las infracciones tienen la misma entidad, algunas resultarán relevantes y otras no tanto. Allí deberá prestar atención el juez para merituar si la conducta resulta susceptible de reproche penal", agregó el experto. Profesionales"Una circunstancia que hay que tener muy en cuenta al momento de valorar si el conductor infringió el deber de cuidado son los conocimientos especiales con que contaba al momento del hecho. Es decir, los conocimientos especiales que posea el conductor serán valorados en el caso en concreto para determinar si actuó conforme al debido cuidado", afirmó Cúneo Libarona.Ello es así debido a que la expectativa de la comunidad para con quien resulta ser un profesional de la conducción impone un nivel de exigencia muy superior al que se le exige a otro conductor. "No se le puede requerir a un novato que reaccione con los mismos reflejos, habilidad y experiencia que un taxista, un colectivero, un camionero o cualquier otra persona que su profesión tenga relación con la conducción de vehículos", destacó.En ese aspecto, si el conductor, por carecer de conocimientos especiales, no tuvo la posibilidad de emplear un cuidado extraordinario, su conducta no será penalmente reprochable. Por el contrario, si el agente, contando con condiciones especiales, omitió utilizarlas, será culpable del resultado producido."Esta postura de tener en cuenta los conocimientos especiales se conoce como criterio individual, el cual se contrapone con el criterio objetivo utilizado hasta no hace mucho tiempo por los tribunales argentinos, los cuales se limitaban a comparar la acción realizada con la que debía haber realizado de acuerdo al nivel de conocimiento medio", enfatizó el especialista.

 


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