Argentina promete, inversores descreen: para el mercado la probabilidad de default es 70%

El costo de los seguros "antidefault" para cubrirse de un eventual impago de la Argentina -que la semana pasada se disparó con inusual violencia- están marcando una realidad que parece ir a contramano de las promesas del Gobierno respecto a que cumplirá con sus compromisos.

Lo cierto es que los llamados CDS se han acercado a los 1.900 puntos básicos convirtiendo al país en el segundo más "peligroso" a nivel global, sólo superado por Grecia.

¿Qué son los CDS ("Credit Default Swaps")? Son contratos bilaterales a través de los cuales el comprador se compromete a abonar una prima y el vendedor a pagar el monto asegurado, en caso de que éste no sea cancelado.

Por lo pronto, que Argentina sea percibida como más riesgosa que España llama la atención, en momentos en que los ojos del mundo están puestos en un eventual rescate financiero de la Madre Patria.

"Es verdad que la capacidad de pago argentina es mayor que la que hoy tiene España, pero su comportamiento institucional es peor, y eso también juega", indica Mariano Lamothe, de Abeceb.

Esa "maldita" tasa Esos 1.900 puntos básicos en términos económicos significa, ni más ni menos, que aquel inversor que desee cubrirse de un eventual default debe pagar u$s19 por cada u$s100 de valor nominal de un título que posea.

Si bien las comparaciones son siempre odiosas, para el caso de Venezuela -un país que tampoco tiene las mejores relaciones con los inversores- el riesgo es de 762 puntos.

Es decir que por estos días la Argentina es valuada como dos veces y media más riesgosa que esa nación. Y, si se quieren aportar más datos, esa diferencia se estira a 4,5 veces en el caso del comparativo con la vapuleada Portugal.

El siguiente cuadro permite apreciar las naciones más riesgosas a ojos de los inversores y las probabilidades que le asignan de incumplimiento:



Para tener otras referencias en cuanto a la percepción del mercado, basta mencionar que en el caso de España, sus CDS se ubican en 306 puntos y que los de Italia alcanzan los 280 puntos.

En este contexto, también es evidente que la Argentina está cada vez más lejos de los bajos índices que ostentan otros países de la región, como Brasil (110 puntos) o incluso Perú (100 puntos).

Un dato que no deja de sorprender es que la probabilidad que asigna el mercado de que el Estado argentino incurra en algún tipo de default, en los próximos cinco años, se elevó a un peligroso 70%.

Bastante menos que el casi 100% de Grecia, pero mucho más que Chipre, que la sigue en el ranking, con el 52%, o el 42% de Venezuela.

Un dato más que curioso lo da el hecho de que en la página del Ministerio de Economía, el indicador permanece inalterado en los 1.100 puntos básicos desde principios de año.

La gran paradoja nacionalLo que más llama la atención es que a diferencia de lo ocurrido en otros momentos, en este caso el Gobierno insiste en que cumplirá con todos los vencimientos de deuda y, sobre todo, que respetará las condiciones de emisión, particularmente en lo que hace a la moneda de pago.

La pregunta que surge de manera casi obligada es que por qué entonces se da este "castigo", pese a las promesas oficiales.

"Se da una gran paradoja. Y es que la Argentina tiene la voluntad política y el dinero para pagar, pero se corre el riesgo de que al querer cancelar una obligación te tomen una parte para darle a los fondos buitre, de acuerdo con el fallo de la cámara estadounidense y eso sería un default técnico", señala el analista Gabriel Holand.

Esta vez, el golpe menos esperado provino de la Corte de apelaciones de Nueva York, que aceptó los argumentos del juez Thomas Griesa a favor de aquellos bonistas que no aceptaron entrar a los canjes de 2005 y 2010, y que obligaría a pagarles algo así como unos u$s1.300 millones.

Los caminos a seguirAnte esta situación, fueron incesantes las versiones (aún no desmentidas) sobre la intención de designar otro agente pagador para los próximos desembolsos -en reemplazo del Bank of New York- lo cual se llevaría a cabo en una plaza diferente a la original, con la intención de evitar que los fondos estén expuestos a posibles embargos.

Esto abre un abanico de interrogantes en cuanto a su "pureza" legal, ya que si bien permitiría afrontar los compromisos se estarían cambiando en forma unilateral y arbitraria las condiciones previstas en las condiciones de emisión lo cual -según los analistas consultados por iProfesional.com- podría derivar en que se catalogue la situación como la de un "default técnico".

"Estaría peligrosamente cerca, o directamente dentro de las cláusulas de incumplimiento que gatillan esos contratos", advirtió hace unos días un informe de la consultora Empiria.

Para el economista Daniel Marx, la actitud de los inversores es "porque el país llegó a una situación en la que ha perdido el beneficio de la duda".

Otro termómetro que marca alta temperatura El otro gran indicador que permite seguir la evolución del "paciente financiero" es la denominada tasa de riesgo país, que elabora el banco JP Morgan. La misma surge de comparar la rentabilidad de los bonos de un Estado determinado frente a la que brindan los títulos estadounidenses o T-Bonds, para el mismo plazo, considerados como referencia por ser catalogados como libres de riesgo.

A diferencia de los CDS, su nivel surge de las negociaciones en las bolsas de valores, ya que se calcula a partir del precio de mercado.

Actualmente el riesgo argentino es prácticamente el más alto del mundo, pues se ubica por encima de los 1.100 puntos básicos, más precisamente en 1.145.

Cabe recordar que 100 puntos básicos equivalen al 1% incremental de tasa. Así, el "spread" o sobretasa que pagan los bonos nacionales sería de un 11% por sobre la del bono americano.

Con este nivel, superan cómodamente a los venezolanos (920) y a los ecuatorianos (830). Cabe apuntar que esta brecha se ha ampliado aceleradamente en las últimas semanas, ya que durante mucho tiempo prácticamente corrieron sin mayores diferencias.

En cuanto a los otros países vecinos, como Perú o Brasil, el indicador ronda entre 110 y 150 puntos básicos, lo cual muestra claramente las diferentes miradas de los inversores con respecto a cada realidad en particular.

A manera de referencia, cabe señalar que ya es un 30% más alto que un año atrás (880 puntos), cuando la primera mandataria acababa de ser reelecta en las urnas.

En la práctica, una tasa de riesgo país de la magnitud de la actual representa una pesada carga tanto para las compañías privadas como para las provincias argentinas que necesitan financiarse, lo cual se ha hecho evidente en las últimas colocaciones de deuda. 

Nada por aquí, todo por alláQue el mundo está líquido ya no es ninguna novedad. Que las tasas de interés cercanas a cero invitan a los inversores a buscar destinos alternativos para colocar sus fondos, tampoco.

Es por eso que, a ojos de los analistas, la Argentina está desperdiciando una gran oportunidad que hoy ofrece el mundo.

Las pruebas están a la vista: Chile emitió deuda a 10 años a una tasa de interés del 2,3% y a 30 al 3,7%, perforando el piso de colocaciones anteriores. Pero eso no es todo: la demanda resultó ser siete veces mayor que la oferta. Como resultado de ello, la tasa de riesgo país fue de apenas 55 y 75 puntos básicos para ambas emisiones.

Si este caso es llamativo, lo es aun más el "caso Bolivia", que luego de permanecer ausente por casi un siglo del mercado de deuda, recientemente colocó títulos a diez años a una tasa del 4,8% anual. Cabe apuntar además que por esa emisión de u$s500 millones, la demanda se multiplicó por más de ocho.

"Varios países latinoamericanos, entre ellos Brasil, Uruguay, Chile y hasta Bolivia están usufructuando el elevado nivel de liquidez mundial para tomar deuda a tasas históricamente muy bajas para la región", señalaron los analistas de Balanz Capital.

Y agregaron que "la Argentina debería aprovechar este contexto, teniendo en cuenta la necesidad de fondos para acelerar la reactivación del sector energético y para que YPF pueda encarar su ambicioso plan de inversiones", remarcó el informe.

¿Existen probabilidades de caer en default técnico?A diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, en las que se debate el monto a colocar y la tasa a pagar, en el caso argentino la discusión vuelve a ser si se va a entrar o no nuevamente en default.

"El fallo aumenta el riesgo de un default técnico, si Argentina resuelve desconocer la decisión de la justicia estadounidense, porque no puede pagar la deuda reestructurada sin abonar también el servicio que está en default", afirma el economista de Goldman Sachs, Alberto Ramos.

El experto agrega que la decisión judicial involucra también a los agentes pagadores, ya que éstos "no pueden facilitar el pago selectivo. Así es que el Bank of New York, el que maneja los pagos de Argentina, puede tener problemas legales si el país desconoce tal decisión".

Luis Palma Cané, explica que "ello ocurrirá en la medida en que no cumpla con las obligaciones definidas por la ley ante la cual se comprometió".

El economista afirma que "hay dos temas que perjudican al país: la rebaja de la calificación, que es un asunto técnico, y el fallo del juez Griesa -aprobado en segunda instancia por la Cámara de Apelaciones de Nueva York- que es un asunto eminentemente jurídico".

"Si, tal como es previsible, el juez sentencia que se pague determinada cantidad de dólares a los ´holdouts´ - tenedores de bonos que no ingresaron en los canjes- en cuanto se depositen los dólares para abonar sólo a los bonistas que entraron en el canje, ese pago va a ser embargado y entraremos en default".

En igual sentido, el economista coincide con el director ejecutivo de EconViews, Miguel Kiguel, que advierte que se puede terminar en un "default técnico".

"Si Argentina manda u$s100 a los bonistas, por decisión judicial el banco puede pagar u$s80 y el resto debe ir a los acreedores que quedaron fuera del canje. Esto se denomina default técnico", ejemplifica el experto.

Más aún, "esta situación encuentra al país sin crédito", agrega el economista, y advierte que "desde que se desató todo esto, las provincias y empresas no pueden tener una buena financiación".

Para finalizar, Kiguel explica que "esto no se define en horas, es un proceso largo. Primero Griesa tomará la decisión dentro del próximo mes, esa resolución vuelve a la Cámara de Apelaciones para ser ratificada, que a su vez tardará otros dos o tres meses en resolver".

Además, la Argentina puede recurrir a la Corte, con lo que gana más tiempo; creo que hay entre 8 meses y un año para que la sentencia finalmente quede firme".


Cargando...

YAHOO FINANZAS EN FACEBOOK

 
Cotizaciones recientes
Símbolo Precio Variación % Cmb 
Los teletipos visualizados más recientemente aparecerán aquí automáticamente si escribís el teletipo en el campo "Ingresar símbolo/compañía" en la parte inferior del módulo.
Debés habilitar las cookies del navegador para ver tus cotizaciones más recientes.
 
Iniciá sesión para ver las cotizaciones en tus portafolios.