La oposición reaccionó ayer de manera diversa ante el fallo del juez de Nueva York Thomas Griesa. Mientras que la UCR, el Frente Amplio Progresista (FAP) y un sector del peronismo disidente condenaron la decisión judicial, Pro y otro sector del peronismo opositor apuntaron sus críticas al Gobierno y reclamaron buscar una salida negociada.
"Es momento de declaración conjunta del oficialismo y la oposición en defensa del país", se apresuró a fijar posición Felipe Solá (Unión Peronista), vía Twitter. "El fallo es una locura. Hay que hacer una declaración política fuerte para expresar que no vamos a pagar nada", amplió Solá, en diálogo con LA NACION.
En la misma dirección, Ricardo Alfonsín (UCR) sostuvo: "El fallo de Griesa es lamentable y puede tener implicancias negativas para Argentina u otro país en grave emergencia económica o financiera". Y Claudio Lozano (FAP) afirmó: "Sería un disparate acatar la sentencia. Estaríamos necesitados de reabrir la discusión con el resto de los acreedores".
La misma advertencia hizo Alfonso Prat-Gay (Coalición Cívica): "Cumplir el fallo implicaría no sólo violar una ley nacional, sino también realizar un pago adicional compensatorio a los bonistas que entraron al canje por un monto que consumiría casi todas las reservas disponibles".
Las declaraciones de Lozano hicieron reaccionar a Eduardo Amadeo (Frente Peronista), que le respondió vía Twitter. "Lozano es un irresponsable. Podemos ir al default y estos tipos hablan para Página 12, igual que Cristina Kirchner y Rossi [Agustín]", dijo. Federico Sturzenegger, presidente del Banco Ciudad, aportó una idea: propuso que al apelar el Gobierno ofrezca pagar a los bonistas con la misma quita del último canje.
El Grupo de Acción Política por la Unidad, que, además de Amadeo, integran, entre otros, Gabriela Michetti y Federico Pinedo (Pro), y Patricia Bullrich (Unión por Todos), instó a la Presidenta "a moderar su discurso, reflexionar sobre sus responsabilidades y saber escuchar a quienes puedan aportarle ideas constructivas".

