El Gobierno le quitó al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, el manejo de las obras públicas vinculadas al transporte terrestre, aéreo, marítimo o fluvial, y lo transfirió a la cartera de Interior y Transporte, a cargo de Florencio Randazzo, "con el fin de perfeccionar el uso de los recursos públicos".
A través del decreto 2148/2012, firmado por la presidenta Cristina Fernández, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, De Vido y Randazzo, se delegó a la cartera de este último "la contratación y ejecución de construcciones, trabajos o servicios que revistan el carácter de obra pública" en materia de transporte.
Asimismo, quedarán en la órbita de Randazzo "la adquisición de materiales, maquinarias, mobiliarios y elementos destinados a ellas, relacionadas con el transporte tanto nacional como internacional, sea este terrestre, aéreo, marítimo o fluvial, con excepción de las obras públicas viales".
La medida explica que, "con el fin de perfeccionar el uso de los recursos públicos, corresponde delegar en el ministerio del Interior y Transporte las facultades y obligaciones determinadas por la Ley 13.064 para la contratación y ejecución de construcciones, trabajos o servicios que revistan el carácter de obra pública".

