La zona euro acordó este viernes reforzar sus cortafuegos anticrisis, pero muy por debajo de las expectativas de la comunidad internacional para garantizar un eventual rescate a una economía del tamaño de España, convertida en la inquietud principal de la unión monetaria.
En un forcejeo este viernes en Copenhague, los ministros de los 17 países de la zona euro acordaron darle al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo permanente de rescate que entrará en vigor en julio, "una potencia máxima de 800.000 millones de euros", como pretendía Alemania.
Pero, de ellos, 300.000 millones corresponden a los préstamos ya concedidos a Grecia, Irlanda y Portugal, indicó el comunicado del Eurogrupo. Por lo tanto, este fondo de rescate dispondrá de 500.000 millones de euros de fondos frescos, el mínimo que se planteaba en las negociaciones.
Esta munición puede resultar insuficiente para los mercados, el FMI y la OCDE, que aconsejó un dispositivo de un billón de euros para proteger la zona euro de un contagio de la crisis de la deuda a países como España o Italia.
La Comisión Europea y algunos países como Francia tenían un objetivo más ambicioso: pretendían dar una imagen de extrema solidez ante los mercados elevando el MEDE a 940.000 millones de euros. Para ello, habían propuesto añadir además los fondos aún no utilizados del FEEF, estimados en 240.000 millones, a modo de reserva y en caso de extrema necesidad.
Desde hace meses el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los países emergentes del G20, entre ellos Brasil, aumentaron la presión sobre Europa a la que exigían un refuerzo de la munición de los cortafuegos, a cambio de ayuda al continente. Sobre todo, en momentos en que España se ha convertido en la preocupación número uno de la zona euro.
Y este mismo viernes, en Copenhague, el ministro de Economía español, Luis de Guindos, deberá explicar a sus homólogos cómo piensa hacer para alcanzar la meta de déficit del 5,3% para este año y del 3% para 2013, como se comprometió con Bruselas. "Llevamos (a esta reunión en Copenhague) una explicación del presupuesto español", dijo De Guindos.
Este presupuesto basado en la "austeridad", que el Gobierno español presentó este mismo viernes en Madrid, "va a convencer" a los socios europeos, aseguró. Varios dirigentes europeos expresaron a lo largo de esta semana sus dudas e inquietud sobre la salud de las finanzas y la economía españolas. "España está en una situación muy difícil", aseguró el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, al llegar a la reunión en la capital danesa.
En medio de tantas negociaciones difíciles, los nombramientos de cargos clave en la Unión Europea, a los que aspira España, quedaron postergados. El Eurogrupo decidirá "a mediados de abril" quién ocupará la silla del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) que deja vacante el español José Manuel González Páramo, señaló un diplomático.
Todo indica que el candidato luxemburgués Yves Mersch se impondrá sobre el español Antonio Sáinz de Vicuña, actual director del servicio jurídico del BCE. En ese caso, España podrá optar a la presidencia del fondo de rescate o a la presidencia del Eurogrupo, aunque esta, según fuentes europeas, parece destinada al ministro alemán, Wolfgang Schäuble.

