El titular del Smata, Ricardo Pignanelli, desvinculó al líder de la CGT disidente, Hugo Moyano, de los ataques a comercios ocurridos la semana pasada.
Pignanelli aseguró que para nombrar a algún culpable "hay que tener pruebas", en referencia a las acusaciones que algunos funcionarios del Gobierno vertieron contra el propio Moyano y contra Pablo Micheli.
"Eso es muy delicado. El Gobierno tiene los elementos para salir y buscar la verdad de todo esto. Es peligroso, es jugar con fuego", enfatizó el sindicalista de la CGT oficialista.
De todas maneras, Pignanelli aseguró que los saqueos estuvieron "orquestados", ya que el clima social que se vive "no se parece en nada a lo que ocurría en 2001".
"No se justifica porque hay resortes sociales que se pueden activar como para que no haya saqueos. Hay contención social. Además hay otro clima en la calle, la gente yéndose de vacaciones. Si un vecino la está pasando mal, creo que otro vecino le puede dar una mano tranquilamente, nada que ver con lo que ocurrió en 2001", sostuvo.
En declaraciones radiales reproducidas por Infobae, el titular de Smata acusó a sectores "que pierden la memoria y quiere retornar al viejo modelo de país, y empuja gente que se presta para eso".
"Por suerte la sociedad se comportó maduramente", expresó Pignanelli, ya que, dijo, "fueron acciones aisladas como para generar una bola de nieve".
La semana pasada, cuando se sucedieron los principales saqueos en Bariloche, Rosario y en el conurbano bonaerense, algunos funcionarios nacionales salieron a acusar a sectores vinculados a Moyano y a Micheli de instigar esos hechos, y anticiparon que presentarán una denuncia ante la Justicia.
En respuesta, el titular de la CGT oficialista, Antonio Caló, se solidarizó con el líder de la CGT Azopardo.

