El lunes 17, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y Florencia Randazzo firmaron el decreto que declaraba asueto administrativo para el 31 de diciembre, pero dejó afuera a los bancos.
Ahora los bancarios, que se quedaron sin el fin de semana largo, piden que el Banco Central sea el que declare el asueto. De ser así, habría cuatro días sin bancos y podría quedar en peligro el abastecimiento de billetes en los cajeros.En los hechos, fue la Asociación Bancaria la que remitió este martes el pedido del asueto a la presidente del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, para que "no haya operaciones bancarias" el último día del año.
Una práctica que se prolongó durante décadas, bajo la excusa que ese día se realizaba el balance anual y se trabajaba puertas adentro. Pero no hace mucho tiempo que es un día común y corriente, aunque con un detalle muy particular: prácticamente no hay operaciones, pues el público no concurre a las entidades.

