El "lado B" de la promocionada política de desendeudamiento que proclama el Gobierno, que en muchos casos consiste simplemente en cambiar de acreedor, es el deterioro patrimonial del Banco Central (BCRA).
"El gasto público, siempre expansivo en los últimos seis años, condujo a exacerbar las presiones inflacionarias y a deteriorar la situación patrimonial de este organismo. Pero ese deterioro se agravó fuertemente en los últimos años", señala el estudio.
El nivel de deuda medido sobre el patrimonio, que se había elevado de 11,9 a 28,9% entre 2003 y 2008, se duplicó desde entonces hasta la fecha por la profundización de la estrategia para cancelar deuda con reservas y ante la posibilidad que el Gobierno logró para tomar más financiamiento del organismo en moneda local desde la reforma de su Carta Orgánica.
El informe, presentado por Marcelo Capello y Nestor Grión. detalla que los adelantos transitorios al Tesoro, que eran 5,8% del activo en 2003, representan 22,2% ahora y los bonos que recibe por el "préstamo" de reservas pasaron de 6,1 a 33,1% en igual lapso.
A su vez, explica que ante el estancamiento de las reservas y el sostenido ritmo de la emisión monetaria el tipo de cambio por conversión entre base monetaria y reservas saltó de $ 4,81 a $ 7,14 en un año.

